9. Aspectos generales
Es importante para el criminalista o investigador del lugar de los hechos saber, proteger, observar y fijar el lugar de los hechos. Sin embargo, conocer las técnicas para la recolección de elementos materiales de prueba no basta. Ni tampoco es suficiente saber suministrarlos a las diversas secciones de laboratorio de criminalística.
La criminalística de campo no concreta sus actividades en la fases de investigación citadas; el experto que la práctica debe aplicar conocimientos vastos y vigentes ofrecidos por las otras disciplinas científicas de la criminalística en general, con el objeto de contar con bases técnicas para aplicar la metodología específica y razonar científicamente el
valor de los elementos materiales de prueba que se registran en las conductas presuntamente delictuosas.
El estudio y análisis de los elementos materiales de prueba facilitan
el conocimiento para establecer la forma y mecanismo de los hechos con todos sus fenómenos, desde el inicio de la primera maniobra hasta el último
movimiento que se puso en juego para realizar el hecho; aquí se incluyen las formas de uso de los instrumentos u objetos de ejecución y el
registro de sus manifestaciones, movimientos, tocamientos y desplazamientos de cuerpos y objetos efectuados durante la comisión del hecho. Inclusive se puede utilizar extensa variedad de agentes mecánicos, químicos, físicos y biológicos, y pueden surgir también variadas evidencias. Su análisis identificativo, cuantitativo, cualitativo y comparativo necesitará de metodología, tecnología y conocimientos universales de las disciplinas científicas que constituyen la criminalística general, como son:
balística forense, explosivos e
incendios, Documentoscopia,
fotografía forense, hechos de tránsito,
sistema de identificación de personas, técnicas forenses de laboratorio y, otras. (López et al, 2000, pp. 151-152).
10. Definición
Es aquella que se ejecuta en el lugar donde se encuentra cualquier elemento que lleve a pensar que se produjeron hechos delictuosos (por ejemplo, un cadáver). Está ligada directamente a una minuciosa y sistemática inspección del lugar de los hechos o al cadáver, el cual nos permite crear una
hipótesis delictiva basada en el principio de la objetividad y
observación, desarrollada directamente por el técnico integral de la escena de los hechos o criminalista. La tarea fundamental del criminalista de campo (también llamado técnico forense) y consiste en descubrir y recolectar estos indicios. (Enciclopedia criminalística,
criminología e investigación. Bogotá: Sigma Editores, p. 99).
La criminalística de campo es la que suministra o alimenta de evidencia a las diversas secciones de técnicas forenses de laboratorio (
Química,
Física y
Biología). (Montiel, 1992, p. 147).
No cabe la menor que hablar de criminalística de campo necesariamente se tiene que hacer referencia al lugar de los hechos y a los indicios materiales.
11. Los indicios materiales
Los indicios son evidencias físicas que nos pueden conducir al descubrimiento de un determinado hecho punible, esclareciéndonos la forma o "modus operandi" que medió para la consumación y por medio de los mismos, se logra identificación del o de los autores del hecho.
La observación meticulosa en el lugar de los hechos es fundamental, ya que los indicios no siempre son susceptibles a simple vista, por consiguiente pueden existir evidencias tan insignificantes y pequeñas que para describirlas se requiere de paciencia, capacidad y experiencia.
Desde una perspectiva criminalística toda evidencia material tiene una estrecha relación con el hecho presuntamente delictuoso.
En la investigación criminalística, los indicios son conocidos como material sensible significativo, evidencia física o material.
Un estudio o examen científico de un hecho presuntamente delictuoso nos proporciona tres objetivos fundamentales que se persiguen en toda investigación penal:
La reconstrucción del mecanismo del delito.
La identificación del o de los responsables.
Las pruebas de la comisión del delito.
Desde el punto de vista criminalístico se entiende por indicio "todo objeto, instrumento, huella,
marca, rastro, señal o vestigio que se usa y se produce en la comisión de un hecho". (Montiel, 1984, p. 47.
A continuación se enuncia los indicios más comunes que son:
1.
Armas blancas, armas de fuego, casquillos, balas, orificios por proyectil, huellas de impacto, rastros o manchas de
sangre, etc.
2. En
delitos consumados con arma blanca: instrumentos punzo-cortantes, cortantes, punzantes , contundentes, etc.
3. Impresiones o huellas dactilares, latentes, positivas y negativas.
4. Huellas de sangre, que pueden presentarse con características de apoyo, embarraduras estáticas, etc.
5. Huellas de neumáticos por desplazamiento, aceleración o frenamiento.
6. Huellas de pisada humana, negativas, positivas, descalzas o calzadas.
7. En caso de lucha, forcejeo o defensa, se suelen encontrar huellas de desabotonaduras, descoseduras o rasgaduras.
8. En caso de lucha, forcejeo o defensa, se suelen encontrar huellas de desabotonaduras, descoseduras o rasgaduras.
9. Huellas de labios impregnados sobre tazas, ropas, cigarrillos, en la mejilla de la víctima, papel en general, etc.
10. En la comisión de
delitos sexuales, riñas, se pueden encontrar restos o huellas de uñas, dientes, mordidas, cabellos, etc.
11. En los suicidios, siempre se localizan los instrumentos u objetos utilizados para la consumación como pueden ser un arma blanca, de fuego, venenos, cuerdas, etc. Algunos suicidas dejan
cartas de despido o de justificación que en la mayoría de los casos obedecen a motivos pasionales, familiares, mentales, etc.
12. En los
accidentes de tránsito, huellas de arrastramiento, de impactos, manchas de diesel, gasolina,
aceite,
pintura, grasa, etc.
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15. Amenazas escritas o denuncias anónimos, mensajes,
marcas de
escritura sobre las hojas de papel subyacente a la escritura.
16. Etiquetas de sastrería o de lavandería que nos puede proporcionar la posible
identidad del autor del hecho.
17. Oficios en la
piel humana o en las ropas.
18. Huellas de ahumamiento, esquirlas, tatuajes o quemaduras de pólvora por deflagraciones, huellas de quemaduras, fogonazos, etc.
19. Fragmentos de ropa, fibras de pelo, pelos humanos o de
animales, sintéticos, etc.
20. En el delito de robo, huellas de
herramientas en cerraduras, picaportes, ventanas, puertas, caja fuerte, etc.
21. Huellas de pisadas de animales.
22. Diferentes tipos de fracturas en vehículos por colisiones, en objetos diversos por contusiones o impactos, volcaduras, atropellamientos, etc. (Arburola, 1992, pp. 41-42).
13. El lugar de los hechos
"Es el sitio donde aconteció la situación delictuosa a investigar" (Enciclopedia criminalística, criminología e investigación, 2010, p. 182).
Al lugar de los hechos se le denomina también sitio del suceso o escena del delito, escena del crimen o escena de los hechos.
14. Tipos de lugar de los hechos
Se suelen clasificar en tres tipos:
15. Lugar de los hechos cerrado
Suceden en sitios rodeados por una
estructura artificial (una
oficina), o natural (una cueva). La estructura externa protege la escena de los cambios climáticos y por lo general la cantidad de indicios preservados puede ser alta, sobre todo en lugares muy encerrados como un sótano o un desván. Para los agentes policiales es posible acordonar este tipo de escenas de forma adecuada, de manera que, en general se preservan bien. (Enciclopedia criminalística, criminología e investigación, 2010, p. 185).
16. Lugar de los hechos abierto
Corresponde a lugares al
aire libre como parques, aceras, calles, zonas rurales o bosques. Aquí el efecto de las condiciones ambientales es notorio y los indicios pueden desaparecer muy rápido. El peor escenario es un asesinato en un día lluvioso, porque a la llegada de los investigadores muy seguramente gran parte de los indicios se habrán perdido para siempre incluso si se utilizan mecanismos de protección adecuados. (Enciclopedia criminalística, criminología e investigación, 2010, pp. 185-186).
17. Lugar de los hechos mixto
Los hechos ocurren en un escenario abierto y cerrado a la vez; por ejemplo una casa que tiene un patio interior o una oficina que comunica a la calle. Incluso se podría decir que la mayor parte de las escenas son de este tipo, porque así el crimen se cometa en sitio cerrado, es posible encontrar pistas al descubierto en los alrededores. (Enciclopedia criminalística, criminología e investigación, 2010, p.186).
Tomando como punto de partida, que la criminalística de campo tiene su campo de acción en el lugar de los hechos, resulta pertinente señalar los siguientes procedimientos o técnicas que se aplican en el lugar de los hechos, que son:
19. La protección
Es aquella que tiene como objetivo proteger el lugar de los hechos y los indicios materiales para evitarse su alteración, modificación o destrucción en detrimento de cualquier investigación.
"Una adecuada protección de la escena garantiza la preservación de los indicios y facilita la labor de los peritos y de los criminalistas, quiénes podrán aventurar hipó
tesis que les ayude a encontrar nuevo material probatorio". (Enciclopedia criminalística, criminología e investigación, 2010, p.195).
20. La observación
Es el procedimiento que se aplica para la búsqueda y localización de los indicios materiales en el lugar de los hechos.
La observación debe centrarse en el lugar de los hechos en una forma directa y macroscópica sobre todo en sus evidencias y sus particularidades. Es importante que el lugar de los hechos se utilicen los cuatros sentidos, cuyo primer orden de aplicación debe considerarse la vista, el olfato, el
oído y en último termino el tacto que jugará un papel importante para el manejo y colección de los indicios previa fijación de los mismos.
Una vez que el lugar de los hechos ha sido observado en forma meticulosa, así como sus evidencias físicas y previa
selección de las mismas, se procederá con la investigación para determinar que fue lo que ocurrió.
21. La fijación
En un procedimiento que se aplica a los indicios materiales y el objetivo es mostrar su posición exacta en la escena de los hechos para que las relaciones establecidas a partir de él sean verídicas, así como para registrar sus características general y particulares. Su grado de precisión dependerá de la
calidad con que los investigadores fijen cada detalle. (Enciclopedia criminalística, criminología e investigación, 2010, p.211).
Con respecto a la fijación se tienen los siguientes tipos:
Narrativa.
Fotográfica.
Planimétrica.
Moldedo.
Mixta
La fijación narrativa consiste en dejar constancia de la cronología de la inspección de la inspección en forma detallada y clara, así como la hora de inicio y culminación de la misma, las personas ajenas a la diligencia que entraron en la misma (familiares, policías); es
la memoria del investigador. (Enciclopedia criminalística, criminología e investigación, 2010, p.211).
La fijación fotográfica tiene como finalidad conseguir
imágenes que muestren claramente la posición de las personas, objetos y todo aquello contenido en la escena de los hechos. (Enciclopedia criminalística, criminología e investigación, 2010, pp.211-212).
La fijación planimétrica consiste en representar el lugar de los hechos a través de un plano o
diagrama en dónde los investigadores podrán consultar de manera objetiva las características físicas del sitio y de las relaciones de distancia existentes entre los distintos indicios. Complementa la fijación narrativa al suministrar distancias exactas y la forma del sitio. (Enciclopedia criminalística, criminología e investigación, 2010, p.217).
La fijación por moldeado es aquella que se aplica a muchos indicios que son efìmeros como las marcas de pisadas, huellas dactilares, impresiones de neumáticos o cualquier otro objeto que puede ser destruido por las condiciones ambientales. En este caso es necesario fijar los indicios mediante la elaboración de un molde tridimensional que los preserve, teniendo en cuenta que este procedimiento no los destruya o los altere. Posteriormente se podrá hacer una comparación entre estos moldes y los objetos sospechosos. (Enciclopedia criminalística, criminología e investigación, 2010, p.221).
Finalmente se tiene la fijación mixta que consiste en utilizar dos o más técnicas descritas anteriormente para lograr una representación del hecho lo más fiel posible. (Enciclopedia criminalística, criminología e investigación, 2010, p.221).
22. La colección de la evidencia física
Esta técnica tiene su aplicación práctica después que el lugar de los hechos ha sido estudiado y fijado. Posteriormente de realizarse un examen meticuloso y un selección previa de todos los indicios asociativos se proceden al levantamiento utilizando las técnicas que correspondan, se embalan y se etiquetan enviándose al laboratorio.
23. Suministro de la evidencia física al laboratorio
Consiste en el
transporte o traslado de la evidencia física del lugar de los hechos al laboratorio para su respectivo estudio y análisis científico.
24. Diferencia entre criminalística de campo y criminalística de laboratorio.
La criminalística de campo es aquella que se aplica a los indicios materiales en el lugar de los hechos y la criminalística de laboratorio es la que tiene como finalidad el estudio, análisis y procesamiento científico de todos aquellos indicios materiales que le suministra la criminalística de campo.
Ambas tienen como núcleo común los indicios materiales, pero la criminalística de campo le proporciona los insumos probatorios (indicios materiales o evidencias físicas) a la criminalística para que ésta pueda actuar y hacer su aporte científico en la investigación de un hecho presuntamente delictuoso.
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Valderrama, E. La prueba de indicios en la investigación penal e identificación criminal. Santa Fe de Bogotá: Jurídica Radar Ediciones. 1995.
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Autor:
Dr. Allan Arburola Valverde
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